Leal significó la vocación de Fidel Castro para servir a los pueblos, motivado por un conocimiento exhaustivo de la vida y obra del apóstol cubano de la independencia José Martí y también por otros próceres latinoamericanos.
'Fidel fue profundamente martiano, no de fragmentos de la obra de José Martí sino de leer todas las biografías escritas, el epistolario sobre todo y podía recordar a la perfección distintos momentos no sólo de la vida sino de la obra política unitaria del Apóstol', remarcó.
A ello, asocia su convicción desde los primeros años de su vida de que 'su destino estaba ligado indisolublemente a una causa de justicia social por la cual sacrificaría fortuna, tiempo (...)'.
El también ensayista e investigador, recuerda especialmente la capacidad del estadista cubano para adquirir conocimientos y proyectarlos en sus relaciones y discurso político, como uno de los signos que más le impresionaron y a quienes tuvieron la oportunidad de compartir momentos trascendentes junto a él.
En los días de luto que corren, Eusebio Leal advirtió que el pueblo cubano está tranquilo, 'pero muy celoso de la dignidad de la cual Fidel ha sido un símbolo absoluto.'
Conminado a resumir la impronta del líder cubano, Leal lo detalló como 'un hombre pulcro, atildado, muy cuidado en su imagen en todo tiempo, un caballero, quiere decir, alguien que con cualquier persona, de cualquier ideología, de cualquier confesionalidad, podía hablar, conversar y traducir en su palabra ese sentimiento de respeto que su propia cultura y conocimiento humano le confirió como una virtud y una capacidad.'
La Habana, 4 dic (PL) Cuando el cortejo fúnebre a Fidel Castro ya está en la sur-oriental ciudad de Santiago de Cuba, su pueblo enarbola una bandera de triunfo, afirmó el intelectual cubano Eusebio Leal.