Sin tiempo para coger OXÍGENO

Categoría: covid-19
Escrito por JORGE R. MATOS CABRALES
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La planta perteneciente a la UEB Gases Industriales Santiago de Cuba tiene la misión de abastecer de oxígeno medicinal a las provincias orientales y a Camagüey, en tiempos donde la Covid-19 ha disparado el consumo de este en los centros asistenciales

asdNo son tiempos normales en la planta de oxígeno líquido de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Gases Industriales Santiago de Cuba, a pesar de la serenidad que transmite su colectivo laboral.
Turnos de 24 horas los siete días de la semana, carros que no paran de entrar para descargar los cilindros que necesitan ser llenados y el ingenio de un grupo de trabajadores para mantener en función una maquinaria que supera los 30 años de explotación, así lo demuestran.

De esa forma nos encontramos al frente de la planta a Franklin Ramos Tabera, con toda la sapiencia que le da su veteranía en esta fábrica, para que todo el proceso avance con la precisión de un reloj… Luego, descubrimos a Leonel Aldana Gómez, quien apila los botellones de dos en dos para que puedan ser llevados lo más pronto posible a sus destinos…Te topas con Erick Veranes Fuentes, un jefe de brigada que no quita sus ojos de las máquinas, pendiente de que estas no paren de bombear hacia los tanques de almacenamiento.

Así, desde la sombra que muchas veces oculta a personas que también dan su aporte incondicional ante la insaciable Covid-19, este grupo de hombres garantiza el oxígeno medicinal que consumen -ahora mismo- todas las provincias del Oriente de Cuba, más la de Camagüey.

Inspiración

“Nuestra planta no ha parado de producir oxígeno para la Salud Pública y en estos momentos tenemos cubierta la capacidad total de la fábrica, que son seis mil metros cúbicos diarios”, aseguró el director de la UEB, Hugo Pedrera Fonseca.

Y agregó: “Antes de que la Covid-19 comenzara a golpear en el país, nosotros le brindábamos servicios, además de 'Santiago', a las provincias de Granma y Guantánamo; pero al ser la única planta de este tipo (de las dos que tiene el país) que está en funcionamiento, se decidió que también apoyáramos a Holguín, Las Tunas y Camagüey. Algo que nos obligó a redoblar el esfuerzo”.

Esos 6 000 metros cúbicos de oxígeno que produce la planta en un día se dividen en 932 cilindros, que son entregados a Salud Pública para que esta los distribuya por sus centros asistenciales según su planificación.

“Nosotros tenemos la tarea de producirlo y  embotellarlo. Incluso, a pesar de la alta demanda que hay en estos momentos, mantenemos el servicio de oxígeno-terapia en la provincia santiaguera, que es garantizarles a más de 300 pacientes el botellón en su hogar.

“También hay que valorar el aporte que hacen algunas empresas en el país para cooperar en este momento tan complicado, como Acinox y otras que tienen la tecnología para producir oxígeno medicinal, más allá de que no estén diseñadas para cumplir con ese objeto social”, aseveró el directivo.

Presión

La tarea, más allá del esfuerzo físico y mental que significan turnos de trabajo las 24 horas de todos los días, se hace más titánica si dependes de una tecnología que supera las tres décadas de explotación.

“Las máquinas son japonesas, y gracias a las innovaciones de nuestros ingenieros y mecánicos las hemos mantenido en función. Imagínese que los propios fabricantes dicen que están creadas para trabajar unos 10 años”, comentó Franklin.

A lo que sumó Erick: “A principios de año realizamos algunas reparaciones que ayudaron a que la planta aumentara su eficiencia, que en aquellos momentos no superaba los 220 metros cúbicos por hora y actualmente no baja de los 290; así que, no solo le alargamos la vida a la fábrica, sino que también la mejoramos. Y aunque nos gustaría tener mayores niveles, sí nos alcanza para mantener una producción de oxígeno estable”.

Conscientes de que perder un minuto puede significar mucho en la recuperación de las personas afectadas por el nuevo coronavirus, nos encontramos a los operadores de cilindros en el área de descarga y carga.

Allí, en medio del vaivén de botellones, Leonel, quien puede llegar a mover con sus manos más de 200 balones en un día, nos confesó que: “En más de 30 años que llevo como trabajador en esta planta no había visto tanta demanda de oxígeno. Estamos divididos en dos turnos y aunque a veces nos llega el cansancio, sabemos que no podemos parar”.

No por gusto separé este trabajo en dos partes: Inspiración y Presión.

Inspiración es la fase de la respiración que lleva el aire a los pulmones y Presión es la forma de medir los bares que llenan las tuberías con el medicinal líquido. En honor a la verdad, es la forma más exacta de describir lo que se vive en Gases Industriales Santiago de Cuba para que los enfermos puedan aliviar sus pulmones con una bocanada de oxígeno.