La pandemia por COVID-19 hoy ha alcanzado niveles de morbilidad y letalidad elevados en la provincia de Santiago de Cuba, el autocuidado es la clave para controlar la situación y ha estado fallando, según explicó la gobernadora del territorio Beatriz Johnson Urrutia en un encuentro con la prensa.
En estos momentos la provincia completa está en fase de transmisión autóctona limitada, hay un incremento de los casos activos y de las manifestaciones más adversas de la enfermedad, los pronósticos de transmisión y letalidad no son buenos y sólo se podrán revertir si todos cuidamos nuestras vidas y la de quienes nos rodean cumpliendo las medidas de enfrentamiento que son conocidas, explicó.
Es básico que se comprenda la complejidad de la situación, expresada en familias enteras que se contagian, donde hay pacientes asintomáticos y otros que presentan síntomas brutales, los peores de la enfermedad, acotó.
Actualmente hay en la demarcación 90 focos activos y 78 de ellos involucran colectivos filiales, señaló.
Los especialistas señalan que esa transmisión intrafamiliar depende hábitos como el guardar muy cercanos los cepillos de dientes, no desinfectar los mandos de televisores y otros electrodomésticos, ni las superficies y objetos de acceso común.
También inciden las expresivas manifestaciones de cariño habituales entre parientes, muy características de la idiosincrasia de santiagueros y cubanos, comentó.
Resulta característico también que en el rebrote se ha incrementado el número de jóvenes y niños que padecen COVID-19, quienes antes se comportaban como vectores, portadores asintomáticos o con variantes leves de la patología.
La Gobernadora llamó a la población santiaguera a respetar los protocolos establecidos para la contención de la enfermedad, sobre todo el aislamiento físico, que es la principal medida de contención.
Se debe permanecer en la casa todo el tiempo posible, dijo, y mantener con rigor las medidas orientadas en todos los escenarios en que interactúan las personas.
Resulta preciso incrementar la exigencia de los inspectores y otras autoridades sobre el pesquisaje constante en los centros de trabajo, la limitación de acceso, los pasos podálicos y la desinfección de manos.
La pandemia generada por el SARS-CoV-2 está presente en la población indómita desde marzo de 2020, luego de controlarla y vivir 187 días sin casos, se produjo el rebrote desde el 4 de noviembre, que a partir de los últimos días de 2020 alcanzó las particularidades de morbilidad y letalidad descritas, sobre todo en el municipio cabecera.