Zoilán Hung Figueredo y Edgar Jendry Durán León, son profesores de Educación Física de las Secundarias Básicas santiagueras Félix Varela Morales y Argenis Burgos Palma, respectivamente. Ellos forman parte de una de las brigadas del sector educacional que han prestado servicios en la llamada zona roja.
Suman ya cuatro ocasiones en las que el altruismo los ha motivado a entrar en los centros de aislamiento de sospechosos de Covid 19, a hacer “lo que haga falta”: a veces como auxiliares de limpieza y otras veces como mensajeros.
“Es nuestra manera de apoyar la labor de los médicos cubanos que dejan la vida tratando de curar esta enfermedad. Lo hacemos también por nuestro país, que nos los ha dado todo, y los santiagueros somos personas agradecidas. Como decía el Comandante en Jefe Fidel Castro, aquí siempre se encontrará la victoria”, expresó emocionado el “profe” Zoilán Hung.
Por otra parte el joven Edgar Jendry afirmó: “Estuvimos tres veces en el centro de aislamiento de la escuela Pepito Tey y una en el de Trabajadores Sociales. Somos del mismo equipo de trabajo. Nosotros dimos el paso al frente cuando la Dirección Municipal de Educación nos llamó para esta tarea, con el objetivo de contribuir a salvar vidas, porque este es un virus que ya ha matado a varias personas.
“Hasta ahora ninguno de nosotros ha dado positivo, y eso tiene que ver con que nos cuidamos mucho. No obstante, la familia tiene un poco de temor, pero igual nos dan su apoyo y nos dicen que sigamos para adelante, que no hay problemas, y nosotros nos sentimos contentos”.
“Dentro de la zona roja -nos cuentan-, la cotidianidad no es tan diferente: hay que levantarse temprano y trabajar higienizando locales. Además hay protocolos de seguridad. A penas entramos se nos hace un PCR; al salir, luego de los 14 días de estancia nos repiten la prueba y vamos entonces a otro centro de aislamiento por dos semanas más, solo después llegamos a casa. Nunca hemos dado positivo”, dijeron ambos.
“Cada día en uno de estos centros es una anécdota, uno ve a un paciente desesperado, nervioso, y tratamos de acompañarlos, de darles ánimo, ayudarlos... porque están ahí en el aislamiento con el apoyo de los médicos y del personal de servicio, pero en definitiva se sienten solos”, comentó Zoilán Hung y continuó:
“Nunca sentí temor a la infección, porque cuando usted se protege bien no puede sentir miedo. Con los guantes, el correcto uso del nasobuco, la careta, la sobrebata... con la protección adecuada no nos puede dar miedo. Al contrario orgullo es lo que siento porque me hayan asignado esta misión. Lo importante de este trabajo es cuidarse, para poder proteger a los demás pacientes.
“Decirle a mi pueblo que se sumen a esta bella labor; y si los científicos y los médicos hacen todo lo posible para erradicar el virus, este es nuestro aporte, así que todo el que pueda ayudar con su participación le exhortamos que lo haga”, concluyó.
Así mismo, el “profe” Edgar Durán insistió en la siguiente reflexión:
“Pongámonos a pensar: si un familiar nuestro estuviera en alguno de estos sitios, nos gustaría que alguien estuviera allí para asistirlo. Por eso no podemos ser egoístas ni temer a nada; alguien tiene que dar el paso al frente y cuidar a nuestros familiares con el amor y el cariño con que nosotros hemos trabajado para quienes están hoy en centros de aislamiento.
“Hay que protegerse bien del Covid 19, pero hay que sumarse a esta misión sin miedos, los santiagueros somos solidarios, hospitalarios y no tenemos miedo”.