Ingenio y creatividad caracterizan la labor de protección a la población rural en el municipio santiaguero de Contramaestre, en medio de la batalla contra la Covid-19. Para ello las autoridades de ese territorio del oriente de Cuba organizan planes de venta, abastecimiento de alimentos y artículos de primera necesidad a las poblaciones de esos territorios.
Hasta los lugares de más difícil acceso como La Sociedad, en el Consejo Popular Ruta Martiana, llega este programa especial, favoreciendo el aislamiento social como medida preventiva frente a la Covid-19.
Oneida Álvarez, residente en el consejo popular Ruta Martiana, explica orgullosa cómo estas iniciativas benefician a quienes enfrentan muchas dificultades para trasladarse a los centros del comercio del municipio debido a las medidas de aislamiento. Reconoce el esfuerzo que realizan instancias del gobierno y su capacidad de respuesta ante las difíciles condiciones de bloqueo que nos imponen los Estados Unidos, política que, según ella, “se hace más criminal” en medio de la pandemia por el nuevo coronavirus.
Una de las fortalezas de esta comunidad de Contramaestre es el auto abastecimiento. Los agrícolas de la zona tienen la tierra preparada en espera de las lluvias de primavera, para comenzar la intensa campaña de siembra que se espera para dar respuesta a las necesidades de la gente de allí y cumplir los planes de entrega pactados con la Empresa de Acopio. La pequeña panadería se ha convertido en un polígono productivo.
Las autoridades locales buscan alternativas en medio de la actual pandemia y el pueblo responde positivamente, según Dionisio Rodríguez, Presidente de este consejo popular Ruta Martiana. En la cafetería de la demarcación se elabora una variada alimentación que se comercializa de manera alternativa. Gran parte de esas elaboraciones son distribuidas directamente a las familias. Así lo describe Solieti Gómez, la administradora de esa unidad del comercio.
En La Sociedad está activado el dispositivo para enfrentar la Covid-19. La atención a la población más vulnerable está garantizada a través de mensajeros como Annueris Molina, estudiante de Cultura Física que ahora cumple con una tarea que para ella es simplemente un deber.
En medio del enfrentamiento al nuevo coronavirus nadie queda desamparado en Contramaestre. En los lugares más distantes de la cabecera municipal también se trabaja con creatividad y sin descanso para proteger al pueblo.