Durante estas últimas semanas, y debido al estado de contingencia que se vive en Cuba por la propagación del "nuevo" Coronavirus, muchos servicios de asistencia social han sido reforzados con el fin de garantizar los insumos y alimentación necesarios a las personas con bajos ingresos económicos y pocos recursos. En este sentido, el Sistema de Atención a la Familia (SAF), vigente en nuestro país desde 1998, cumple una función necesaria en la protección de esos sectores vulnerables.
Por eso, llegamos al "Rincón Bendito", centro de referencia para la práctica de estos servicios en la provincia, ubicado en el reparto "Sueño", zona residencial de Santiago de Cuba. Una vez allí, las jóvenes Yudania Martínez y Yaneisi Heredia, dependientas del lugar, nos hablaron sobre sus experiencias en tiempos de aislamiento.
"Soy la encargada de llevar la comida a 14 afiliados, desde Sorribe hasta Martí", comentó la primera.
"Nos lavamos las manos con frecuencia antes y durante la prestación. Llevamos alcohol en un pomito, usamos guantes, el nasobuco, todo para tratar con los consumidores a domicilio y protegerlos. Algunos no tienen familia y presentan discapacidades por lo que, no solo les llevamos la comida también se las servimos.
Por otra parte, Yuneisi nos dijo que: "Atiendo 10 afiliados de la Avenida de Sueño y algunos de entrecalles. Este es un trabajo mucho más duro y sacrificado pues, debemos movernos sin transporte, hasta dos viajes al día, con los bolsos en las manos, tratando de protegernos, claro, pero cumpliendo con los horarios de entrega".
Las comidas son variadas cada día y no superan el valor de un peso moneda nacional, según dijo Sorayna López Fernández, administradora del centro.
"Aquí ofertamos arroz blanco, potajes, productos cárnicos, viandas, natillas, mermeladas, y refrescos. La entrada de los cárnicos se garantizan semanalmente, para los granos y demás es un tiempo más prolongado. Hoy tenemos 74 afiliados a los que atendemos con mucha dedicación. Este colectivo de trabajadores siempre está dispuesto a hacer su trabajo con amor y compromiso hacia aquellos que más lo necesitan".
El SAF está dirigido por el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) y, actualmente, beneficia a más de setenta mil personas en toda la Isla. Según los últimos datos ofrecidos por directivos de la Gastronomía en dicho ministerio, existen mil cuatrocientos treinta y siete establecimientos de este tipo distribuidos en todos los municipios del país.
"Santiago de Cuba tiene ciento veintisiete unidades de Comercio para esta actividad, con cinco mil ciento veinticinco afiliados", comentó a Sierra Maestra, Alberto Arrowsmith Sánchez, especialista Principal de Programas Especiales de la Gastronomía del Grupo Empresarial de Comercio, en la provincia.
"Tratamos de garantizar cinco o seis componentes alimenticios diarios en dos frecuencias. Ahora, por la situación epidemiológica, se están efectuando los servicios de almuerzo y comida en el mismo horario, es decir, se les lleva ambas comidas una sola vez en el día. Para ello, potenciamos el servicio a domicilio y que hoy reciben cuatro mil cuatrocientos veinticuatro habitantes.
"Existe el inconveniente de que algunos ancianos no quieren asimilar esta nueva modalidad porque sabemos que es el único momento del día en el que salen a socializar, pero les estamos haciendo entender que es necesario cumplir con esta medida para preservar su salud. Los trabajadores sociales han venido desarrollando un trabajo preventivo para que se cubra el 100% de las capacidades en este sentido".
"Hoy tenemos más de tres mil adultos mayores que viven solos, y mil cuarenta y nueve personas discapacitadas que también viven solas; la mayoría optó por el servicio a domicilio.
"Para garantizar la elaboración de los alimentos, y dada la situación con el combustible, se tienen alternativas como el uso de equipos electrodomésticos y otros insumos que ayudan a acelerar el proceso. El Ministerio de Economía y planificación asigna los suministros necesarios a este sistema cada mes, y nosotros controlamos que los suministradores entreguen las cantidades correspondientes al número de afiliados en cada unidad. Algunos grupos alimenticios como las proteínas no han sido entregados en su totalidad aunque están en el territorio, solo que lleva una designación paulatina. La mayor dificultad que tenemos en estos momentos es la falta de cantinas para llevar la comida a las casas, debemos usar los propios envases y utensilios de los afiliados", concluyó.
En la ciudad existen veintiséis unidades, pertenecientes a la Empresa Municipal de Gastronomía Santiago. Quien necesite acogerse a este programa deberá hacer una petición al trabajador social de la comunidad, delegado del Poder Popular, dirección de la UJC o el Partido, o en los propios comedores. El Consejo de la Administración Municipal, una vez recepcionadas las solicitudes, realiza la selección y da respuesta. Se priorizan; casos sociales; discapacitados; jubilados; personas de la tercera edad que viven solas; embarazadas con riesgo; y todo habitante que no pueda costearse la alimentación a precios generales.