Santiago de Cuba no se estrena en el control de epidemias con la Covid-19; sin embargo, responder a las urgencias de la situación epidemiológica de alto riesgo que supone la pandemia es un reto para las autoridades gubernamentales y sanitarias del territorio.
Organizar el funcionamiento de la segunda provincia más poblada de la Isla en medio de la contingencia, y lidiar con las restricciones de una economía bloqueada, es una tarea titánica que asume el Consejo de Defensa Provincial.
“Son nuevos los desafíos que nos impone esta enfermedad. Estamos acumulando experiencias a partir del contacto directo con la población y de la dirección técnica de Salud Pública. La prioridad de nuestro trabajo está en enfrentar satisfactoriamente esta etapa”, comentó la vicepresidenta del Consejo de Defensa Provincial, Beatriz Johnson Urrutia.
La también Gobernadora del territorio explicó que en Santiago de Cuba, la segunda provincia en importancia del país, se han estudiado más de 800 casos, y hasta este domingo, 32 personas han sido diagnosticadas; además no se han registrado eventos de transmisión autóctona. Eso evidencia que las decisiones tomadas en el Consejo han sido acertadas y que la población está respondiendo al llamado de mantener las medidas sanitarias.
A decir de Johnson, la provincia dirige sus acciones al aislamiento social para impedir la propagación de la enfermedad, y en el desarrollo de programas de producción de alimentos en la agricultura y en la industria alimentaria, a fin de lograr la distribución equitativa a la población, asegurar los servicios indispensables y preparar al territorio para afrontar un período de muchas limitaciones, debido al recrudecido bloqueo norteamericano y al impacto que ya genera la pandemia en la economía mundial.
“Vivimos momentos muy complejos, y solo la inteligencia y la voluntad nos llevarán a la toma de mejores decisiones. Para nosotros es una prioridad el aislamiento social y para garantizarlo en una población acostumbrada al contacto directo y una masa juvenil que no está asistiendo a los centros educacionales, hemos puesto en marcha algunas iniciativas, como la vinculación de los maestros con la comunidad, la producción de mensajes de bien público por la radio y la televisión local (con personalidades de la cultura, la ciencia y el deporte); y la posibilidad que tiene la familia de acceder a materiales informativos y amenos para el entretenimiento, en los Joven Club de Computación y Electrónica, entre otras acciones”, señaló.
El Transporte ha sido un sector indispensable para el enfrentamiento a la Covid-19; y así lo han demostrado sus trabajadores.
Una de las fortalezas de Santiago de Cuba en esta lucha contra el SARS-Cov-2 es la rigurosa vigilancia que ha caracterizado al control sanitario en fronteras, que se realiza en el aeropuerto internacional Antonio Maceo y en el puerto Guillermón Moncada.
La también miembro del Consejo de Estado de la República de Cuba, reconoció el papel de los transportistas en el cumplimiento de las disposiciones adoptadas por su Ministerio.
“Todo el mundo sabe las características de Santiago de Cuba y lo que significa en cuanto al transporte por su vínculo directo con otras provincias. Se trabaja en el aseguramiento de los compromisos relacionados con la canasta básica, la evacuación de las cargas en el Puerto Guillermón Moncada, que se ha mantenido operando con un control riguroso.
“En el caso del aeropuerto, las operaciones son mínimas, pero debemos destacar la labor de este colectivo en el proceso de recepción de los pasajeros precedentes del exterior, por su disciplina y apego a las orientaciones del Gobierno”, afirmó.
Johnson se refirió también a la gratitud del pueblo por la profesionalidad de los choferes en el traslado de los viajeros, los pacientes sospechosos y los que salen de alta de las instituciones de Salud.
Finalmente, la vicepresidenta del Consejo de Defensa Provincial destacó la participación decisiva de los trabajadores de ese sector en los programas de la economía.