Cuando se requiera un ejemplo de cómo la juventud cubana se sitúa en la primera línea de combate por su país, habrá que mencionar -entre las tantas contribuciones a la economía, la producción de alimentos, la educación y la defensa- el enfrentamiento a la Covid-19.
Así lo confirma la participación de miles de jóvenes en la pesquisa activa de personas con síntomas respiratorios en las comunidades santiagueras. Tanto estudiantes de la Universidad de Ciencias Médicas, como profesionales de la Salud contribuyen a la búsqueda de casos probablemente infectados con el SARS-Cov-2, en una práctica que asumen con responsabilidad por la importancia que reviste para la Isla, y conscientes del riesgo que para sí mismos entrañaría hasta el más mínimo descuido.
La doctora Lianet del Carmen Labadié Rodríguez, especialista en Medicina General Integral (MGI), se encontraba cursando Inglés en la Facultad Preparatoria de la Universidad de Ciencias Médicas cuando se confirmaron los primeros casos de la Covid-19 en el país; pocos días después tuvo que cambiar el aula por la comunidad, y los cuadernos de estudio por el libro de control de pacientes pesquisados.
“No sabíamos bien a qué nos enfrentaríamos. Éramos muchos los médicos que estábamos preparándonos en la Facultad, y al suspenderse el curso se nos planteó la necesidad de incorporarnos a la pesquisa activa en las áreas de salud.
“Nuestro trabajo consiste en interrogar a las personas sobre el estado de salud de quienes viven en el hogar. Preguntamos por síntomas respiratorios y otras manifestaciones clínicas de la Covid-19; los factores de riesgo como la diabetes, la hipertensión, enfermedades cardiovasculares y otras afecciones que hacen a las personas más vulnerables a la enfermedad; y si han tenido contacto con personas provenientes del exterior”, explicó.
Con una historia muy similar, la doctora Yedsenia Irsen Ruano, afirma que la juventud cubana está mostrando su compromiso con la Revolución en esta etapa.
“Nuestro país está viviendo un momento difícil frente al peligro que representa entrar en una epidemia de Covid-19 y los jóvenes estamos acompañando a nuestro pueblo en el enfrentamiento a este problema de salud. Algunos en la pesquisa, otros en los consultorios, los policlínicos, en los laboratorios de biología molecular, en los centros de aislamiento y en todos los escenarios... cada uno desde su profesión, con sus capacidades y sobre todo muy comprometidos con el bienestar colectivo”, comentó.
Para un país subdesarrollado y sometido por más de 60 años a un bloqueo económico sin precedentes, enfrentar una epidemia como la Covid-19 es un desafío frente al cual solo se puede aspirar al éxito con el concurso de todos.
La Mayor de las Antillas vive hoy momentos de gran tensión, que han puesto a prueba la valía de las personas y afloran con más fuerza los sentimientos de solidaridad y respeto a la vida. En nombre de eso tan sagrado que es el bien de todo el pueblo salen a la calle cada día miles de jóvenes que se acostumbraron desde hace varias semanas a ponerse a la espalda el temor para sacar adelante su nación.
Quién puede dudar, entonces, lo inobjetable: la juventud es una fortaleza cubana contra la Covid-19.