A la brisa marina le han dado un nuevo sentido. La nueva denominación está cargada de heroísmo y entrega absoluta, enfrentándose a un mal que ya ha cobrado miles de vidas en todo el mundo.
Tras cumplir con su deber en la lucha contra el nuevo Coronavirus, el primer grupo de trabajadores de la salud que prestó asistencia a los pacientes confirmados y bajo sospechas de la enfermedad, pasa su segundo período de aislamiento, esta vez preventivo. Los héroes, quienes ya ostentan esta condición, durante 14 días permanecerán en las instalaciones de Villa Turquino, uno de los cuatro centros con este fin en la provincia de Santiago de Cuba.
Si algo ha quedado claro en los últimos meses es que el personal médico se ha convertido en el verdadero sostén de las naciones. Para muchos no es solo trabajo, sino la vida, una convicción hacia la especie que busca preservar.
Rodeados de mar y montaña recuerdan, anhelan, ríen, lloran, invocando las memorias de cada momento vivido, solo así transcurre más rápido el aislamiento, el que los separa una vez más de aquellos que aman.
"Ha sido grande el sacrificio al estar lejos de nuestras familias y bajo mucha presión ya que, desde el primer momento, nos convertimos en posibles portadores de la enfermedad", contó a Sierra Maestra, el Dr. Pedro Manuel Hechavarría Moreno, especialista en Medicina Interna del Hospital Militar Dr. Joaquín Castillo Duany.
"En un principio fue muy difícil organizar y hacer entender a las personas el sentido de nuestro trabajo pues este es un padecimiento con procedimientos atípicos en Cuba. No obstante, y a pesar de la prontitud, se lograron las condiciones necesarias que han permitido atender a pacientes cubanos y extranjeros.
"Hasta ahora ningún miembro del equipo ha presentado síntomas ni evidencia de haber contraído el virus lo que demuestra el exitoso cumplimiento de todas las medidas higiénicas y epidemiológicas adoptadas por nuestro sistema de salud. Además, muchos tenemos experiencia de trabajo con enfermedades contagiosas, acumulada durante misiones colaborativas en distintos países. Ahora estamos transitando por la segunda fase o período de cuarentena para luego regresar con nuestras familias por algunos días. Después, nos reincorporaremos a la labor de atención a estos pacientes según sea requerido", concluyó.
Desde los balcones saludan y relatan. Cumplen de forma estricta con las medidas de prevención pero, aún así, quieren compartir sus experiencias y alertar al pueblo sobre el mal que acaece.
"Los integrantes del grupo médico de Villa Colibrí nos sentimos satisfechos de haber sido los primeros en el frente de batalla", dijo José Eduardo Romero Moya, especialista en Medicina General Integral (MGI).
"Fue muy duro, no se puede negar, detectar los casos positivos para luego brindarles la segunda asistencia. Ahora queda recargar nuestras fuerzas para seguir cumpliendo con el deber de salvar vidas".
De igual forma, y con firme voz de pecho, la enfermera Caridad Chaviano Castillo, nos comentó que está ansiosa por abrazar a sus dos hijos, quienes conocen la noble labor que desarrolla y saben que "debemos estar alejados de ellos, así los protegemos, -dijo. La familia entiende que esta misión es esencial para cuidar su salud y la del pueblo cubano".
Si bien el desempeño de estos hombres y mujeres de batas blancas determinará el destino del mundo tal y como lo conocemos, igual de importante es el accionar de los encargados de mantenerlos sanos y salvos. Joven, arriesgado y comprometido, es el Dr. Elvis Raúl Leonard Danger, asesor de la Dirección Provincial de Salud Pública en el centro de aislamiento. En sus manos ha estado la atención de estos especialistas, muchos de ellos amigos y compañeros, según comentó en el intercambio con este reportero.
"Hoy no tenemos ningún caso positivo en la instalación. A nuestros compañeros se les realiza la vigilancia epidemiológica cuatro veces al día con toda la rigurosidad que conlleva; para ello cuentan con un médico, cuatro enfermeras, y personal de Estomatología. Acá tienen asegurado su hospedaje, la alimentación, comunicación con la familia, e información sobre lo que acontece en Cuba y fuera de esta. A pesar de ser un centro de aislamiento tratamos de que cuenten con todas las comodidades para hacer más amena su estancia".
Hace pocas horas en varias partes de Cuba resonaron aplausos de agradecimiento para el personal médico que se enfrenta cara a cara con la pandemia del COVID-19. Mucho queda por aplaudir pues esta batalla aún no termina, aún así sabemos que el resguardo está garantizado en las manos, alma, y corazón de estos verdaderos héroes.