A 1225 metros sobre el nivel del mar se ubica un sitio de excepcional belleza: el mirador natural de la Gran Piedra. Muy cerca de allí está desafiante y majestuoso el Museo Cafetal La Isabelica que, el 18 de mayo día internacional de los museos, celebra sus primeros sesenta años de fundado. Esta joya del patrimonio cubano y testigo fiel de la presencia franco-haitiana en el Sur Oriente del país.
Entre finales del siglo XVIII e inicios del XIX llegaron a Cuba emigrantes franceses y haitianos procedentes de la cercana isla caribeña. Al momento de su llegada escogieron terrenos elevados para ubicar sus haciendas y así dominar la región y producir café. De esta forma construyeron lo que hoy se conoce como un extenso cinturón cafetalero en el sudeste de Cuba. Las viviendas de entonces eran construcciones sólidas, de dos plantas, gruesos muros y techos de acusada pendiente, que garantizaba el rápido escurrimiento luego de las lluvias. Fue así como no solo se evidenció un florecimiento económico, sino artístico y social. Bailes, música y tertulias literarias que nos legaron, entre otras cosas, la Sociedad de Tumba Francesa La Caridad de Oriente, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
En la entonces hacienda La Isabelica vivió Víctor Constantin Couzo y, por supuesto, todos los caficultores esclavos y narra la historia que fue nombrada así, por el amor que este le profesaba a su esclava María Isabel. En el año 1959, el investigador Fernando Boytel Yambú se encontraba realizando excavaciones arqueológicas allí y así comenzó el proceso de restauración que concluyó con la inauguración del único Museo dedicado a la temática de los cafetales franceses en Cuba y fue el primero en ser fundado en la etapa revolucionaria.
Este inmueble, fielmente conservado por los trabajadores y vecinos del lugar, muestra instrumentos de trabajo doméstico y agrícola, los aditamentos que se empleaban para el castigo de los esclavos, la disposición y decoración del hogar en aquella época y las áreas exteriores que conformaban el complejo agroindustrial, de una belleza natural inigualable.
Fue declarado Monumento Nacional el 29 de noviembre de 1991 y Patrimonio de la Humanidad en el año 2000 junto a todo el conjunto de ruinas cafetaleras del sur del Oriente cubano, en la categoría de Paisaje Arqueológico. Y el tiempo quiso que la fecha escogida por la UNESCO para la celebración del día internacional de los museos, coincidiera con la fecha de fundación del Museo Cafetal.
Este pionero de la Museología en Cuba resume siglos de historia y este aniversario 60 no significa más que compromiso para su colectivo de trabajadores. Es motivo de orgullo para el Centro Provincial de Patrimonio Cultural, santiagueros y foráneos que reconocen en La Isabelica la riqueza de la cultura, las estructuras sociales, las creencias, las costumbres y las artes tradicionales que expone.