Fidel: huellas en la memoria

Categoría: Santiago de Cuba
Escrito por Daniela Verdecia Castillo
Visto: 449

fidelcastro cubavivaPor el 95 aniversario del natalicio del Líder histórico de la Revolución cubana, el periodista Carlos Sanabia Marrero y el camarógrafo Norberto Almida Lobaina, rememoran historias inéditas de su trabajo con el Comandante

 Hay hombres que son historia. Hombres que con su obra transforman la vida de muchos. Ese es Fidel. Los que le conocieron lo erigen paradigma y perpetúan su memoria.

Carlo Sanabia MarreroCarlos Sanabia Marrero, periodista con más de cincuenta años de experiencia, maestro de radialistas y primer santiaguero en obtener el Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez, cuenta entre sus méritos haber acompañado al Comandante en Jefe.

"Mientras laboraba en la redacción unificada de radio y televisión, el director territorial ya fallecido Antonio Moltó, me encomienda cubrir la visita del entonces Primer Ministro de la URSS, Alexei Kossiguin. Ese fue mi primer trabajo con Fidel y a partir de ahí realicé prácticamente todas las coberturas de las visitas de mandatarios europeos, africanos, asiáticos y latinoamericanos que vinieron a Santiago de Cuba desde los años 70 hasta inicios de los 90".

Pero Sanabia también dio cobertura, como corresponsal de Radio Rebelde, a múltiples eventos internacionales en los que participó el Comandante. "En la primera Cumbre Iberoamericana que se celebra en Miami se envía un periodista a cubrirla, pero él deserta, y para la Cumbre Mundial de Desarrollo Social en Dinamarca, el entonces director de la emisora, Mario Rovaina, me manda a buscar y me plantea que fui designado para cubrirlo. Eso escapaba a mi rutina laboral.

Sanabia con Fidel"Enseguida comencé la preparación y allá se calificó de eficiente mi trabajo. Él se reunió con la prensa, nos expresó su confianza y aliento, y desde ahí salimos para París, al 50 aniversario de la UNESCO. Tuve la oportunidad de entrevistarlo en el palacio de Versalles, recuerdo que me felicitó por las preguntas que había hecho con tanta precisión, y desde entonces lo seguí acompañando en sus próximos viajes".

En ese mundo bipolar, cuando eran comunes las agresiones contra el socialismo y se acusaba a Fidel de totalitarista y tirano, el periodista era el arma para mostrar la otra versión de la historia.

"Durante la Cumbre Iberoamericana de Panamá, donde Posada Carriles pretendía volar el paraninfo de la Universidad donde iba a hablar el Comandante, tuvimos fuertes enfrentamientos con detractores que acudían a hacer cumbres paralelas netamente para desacreditar la presencia de Cuba, cosa que nunca lograron por la dignidad, el prestigio y la solidaridad de Cuba en todos esos países donde acudía el Comandante en Jefe".

No se admiraba solo al Líder, al hombre que cambió un país y cuyas acciones sirvieron de ejemplo para el mundo, sino el que cuidaba de su equipo hasta el último detalle.

"Fue un honor trabajar con el Comandante, porque una de las preocupaciones que tenía hacia el personal que lo acompañaba, y especialmente la prensa, era cómo nos sentíamos, si teníamos dificultades para realizar el trabajo, si nos alimentábamos bien, si contábamos con transporte. Él llegó a decir que en los eventos políticos y sociales los periodistas debían tener la misma atención que los participantes, que hoy, lamentablemente, casi nunca se cumple.

"Yo quisiera que ese legado que él dejó no quedara en el vacío. Él se sentía parte de la prensa cubana. Fidel era un periodista más, comprendía nuestro trabajo, sabía de nuestras dificultades, estaba al tanto de todo y se preocupaba porque sabía que nosotros defendíamos la Revolución".

Sanabia homenaje a FidelCuando se le pregunta a Sanabia qué significó ser elegido sistemáticamente para trabajar con Fidel, confiesa que era una tarea demandante. "En esos viajes yo prácticamente no dormía, era un estrés constante para que la información quedara con la calidad, fidelidad y credibilidad requerida y el compromiso de que llegara a Cuba con inmediatez, porque sabíamos que la población estaba atenta a las actividades del Comandante en Jefe en el exterior.

"Fidel cada momento lo protagonizó, por donde pasó dejó una huella, dejó un legado. Aún hay que estudiar mucho sobre él porque en todo lo que dijo hay un significado, no hay una palabra de desperdicio, y se aplica fácilmente a los momentos que vivimos y las agresiones que enfrenta Cuba por esa gran matriz mediática que trata de desacreditar a la Revolución".

El hombre tras el lente

almira"Pudo haber sido cualquier otro el que trabajara con Fidel, pero por suerte fui yo", comenta el camarógrafo Norberto Almida Lobaina. "Tuve la suerte de ser de los que más lo acompañó desde los primeros recorridos. Él traía a los presidentes para que conocieran la historia real de cómo se hizo la Revolución, los llevaba a la Granjita Siboney, al Moncada, al cementerio y a otros lugares emblemáticos, y generalmente me tocaba hacer la cámara desde el recibimiento en el aeropuerto".

Fidel era un hombre a quien se le debía cuidar la imagen a pesar de que solía ignorar las convenciones. Si para alcanzar una naranja que estaba alta en el árbol lo alzaban los guardias de seguridad o jugando baloncesto con botines resbalaba (anotando la canasta), una mirada era suficiente para bajar la cámara.

"En la visita del presidente panameño Omar Torrijos al Museo 26 de Julio, yo usaba una cámara Bell & Howell 16 milímetros, de cine porque cuando eso no teníamos vídeo todavía, que hacía ruido cuando se le daba cuerda y arrancaba. Mientras él le explicaba al General lo ocurrido ese día, con la razón de que nadie podría contarlo mejor que quien estuvo presente y lideró la acción, yo empecé a grabar. Pero él me miraba y yo notaba que estaba molesto. Y un día me lo dijo, 'el problema es que yo hablo bajo y con el ruido de la cámara no se me entiende'".

Fidel Encuentro con FidelAlmira cuenta que desde niño se sintió atraído por el Movimiento 26 de Julio y especialmente por Fidel, a quien dibujaba inspirándose en las caricaturas que salían en las publicaciones de la época, por eso atesora los momentos en que lo acompañó en las visitas presidenciales a esta urbe oriental.

"Cada vez que venía a la provincia él nos saludaba como si nos conociera. No solo a nosotros, también al pueblo. Hacía muchas preguntas y rompía cualquier protocolo para hablar con la gente. Si un niño o un anciano lo llamaba él iba a tocarlo, conversaba, lo abrazaba... a él le encantaba el público. Pero había que cuidarlo, y nosotros mismos lo rodeábamos con la cámara; no era nuestra misión, la conciencia nos decía que debíamos protegerlo.

"Todos los revolucionarios que acompañaban la delegación cuidaban a Fidel, pero muchas veces él se iba a saludar una gente, se reía con ellos, intercambiaba sombrero con gorra... Fidel era así, siempre fue así".

Fidel en Hospital de San Luis Almira con la cámaraLa última cobertura

"Estuve entre el grupo que escogieron para grabar la entrada de su féretro a Santiago de Cuba. Me tocó trabajar en lo alto del Edificio 18 plantas del Micro 9 donde se dominaba la entrada del armón desde que bajaba Quintero hasta La Plaza, tomaba la Avenida de las Américas buscando el centro urbano José Martí, y ahí me sucede lo que nunca antes: quedarme sin visión por un rato.

"Ya estábamos transmitiendo para Cuba y el mundo en el momento en que me dan la orden desde el remoto. Cuando vienen por la avenida yo encuadro el féretro, freno la cámara y empiezo a grabar, pero eran las 12 del día y el sol incidía en el display, más las lágrimas que rodaron... Por la esquina inferior a la derecha pude ver un pedacito del Jeep del armón y logré traerlo, dicen los que lo vieron, hasta que se perdió cuando entra al 'José Martí'.

"La gente estaba en las calles y los balcones... eso fue muy triste, yo no pensé que iba a suceder, no estaba preparado para eso, y por un momento pensé que me daba algo allí, gracias a los compañeros del edificio que me echaron aire y me dieron agua, pero bueno él está aquí y todavía a él nos debemos. Por lo menos así lo siento, por su ejemplo, todo lo que nos enseñó, y qué bueno que tomamos el camino que deseamos".

Ese es Fidel, un hombre que dejó una marca en todo lo que hizo y siempre será recordado.

Norberto casa de Fidel Biran 0029

 

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar