La austeridad y la sencillez caracterizó las honras fúnebres del Comandante en Jefe Fidel Castro, que tuvieron lugar este domingo 4 de diciembre en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia de Santiago de Cuba.
Luego de realizarse la primera guardia de honor al Héroe Nacional José Martí a las 6:30 de la mañana, los que estaban en el cementerio percibieron la cercanía de la Caravana de la Libertad que transportaba las cenizas del Líder Histórico de la Revolución Cubana, por la euforia del pueblo santiaguero que gritaba “¡Yo Soy Fidel!”.



Cuando arribó la urna de cedro que guarda las cenizas del Comandante, al suelo sagrado de Santa Ifigenia, le correspondió al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, Raúl Castro, depositarlas en el nicho cavado en la dura roca que ya le aguardaba.
Al verla, uno se remite rápidamente al II Frente Oriental Frank País, pues su estructura nos recuerda la tumba de Vilma Espín, ubicada en el Mausoleo de este municipio santiaguero. Es una piedra de granito gris traída de las inmediaciones de la Sierra Maestra, que en sus alrededores tiene sembradas plantas califas.
El monumento, comprende también una pirámide de color verde, hecha de hormigón, que muestra el concepto de Revolución de Fidel -el cual se escuchó de su propia voz en aquel sitio-, además de su grado de Comandante en Jefe. Este fue realizado por el arquitecto Eduardo Losada León, quien erigiera también el de II Frente.
Al transcurrir media hora, era tiempo de cambiar la guardia de honor a José Martí, y además de realizarla por primera vez, y como tributo perpetuo a Fidel. Desde ese momento el cambio es simultáneo.
Las 21 salvas de artillería anunciaron a toda la urbe que los restos mortales del invicto Comandante en Jefe reposan ya en tierra santiaguera: tierra de héroes.
La ceremonia privada, contó con la presencia de los miembros del Buró Político del Comité Central del Partido, familiares de Fidel, dignatarios como Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Evo Morales, así como los expresidentes de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff; además de Eusebio Leal, historiador de la ciudad de La Habana, José Ramón Balaguer Cabrera Miembro del Secretariado y Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido, el deportista Diego Armando Maradona, entre otras personalidades.
Todos ellos tuvieron la oportunidad de depositar flores blancas en la base de la sencilla piedra monumento que acoge desde este día y para siempre los retos de Fidel.
Tenía que ser en Santiago, no distante de las tumbas de Carlos Manuel de Céspedes, Frank País García, y otros héroes que igualmente dieron su vida por la soberanía de este país; muy cerca del panteón de los mártires del 26 de julio de 1953, y del de los internacionalistas; y justo al lado derecho del mausoleo a José Martí.



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