Santiago es otro Santiago

Categoría: Fidel Castro
Escrito por Angela Santiesteban Blanco
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stgoDesde la noche del pasado 25 de noviembre, me atrevo a decir que Santiago de Cuba es otro; los santiagueros quedaron como detenidos en el tiempo cuando supieron del fallecimiento de Fidel Castro.

Esta es una tierra alegre, hospitalaria y bullanguera que se erige entre mar y montañas. Cuna de la Revolución, inspiración y presencia, una urbe que en cualquier parte deja escuchar la música, la risa y el pregón, pero en estos días eso no es así.

Desde entonces las calles permanecen casi vacías, la gente camina despacio y apesadumbrada, el silencio es sepulcral, interrumpido solamente por el ruido de los vehículos. El intercambio de palabras parece estar limitado… hay un tema que es recurrente, la muerte del Líder de la Revolución.

Me contaba Yolanda, una santiaguera de pura cepa, que el sábado pasado, abordó un ómnibus temprano en la mañana, el silencio era total; una colega me decía que pasó por el Corredor Patrimonial de las Enramadas, una arteria de las más concurridas de la urbe e increíblemente había pocas personas, igualmente cabizbajas y calladas.

Los cubanos sabemos que en las paradas y puntos de embarque de pasajeros se habla de cualquier cosa: del transporte, de la cocina, de la moda, en fin, los temas son variados; sin embargo, por estos días el mutismo también llegó a esos lugares.

Hasta la naturaleza se observa diferente, por momentos se nubla el cielo, la temperatura en la tierra caliente es fresca, llueve a intervalos; los niños durante sus juegos dejan escapar una tímida sonrisa.

Así transcurren los días en la Ciudad Héroe de la República de Cuba, que se prepara para recibir en sus calles este sábado las cenizas de Fidel y acompañarlo hasta el cementerio Santa Ifigenia, donde reposará por siempre.

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