Con la guardia de honor de los combatientes que participaron en el Alzamiento del 30 de Noviembre en Santiago de Cuba y de la lucha Clandestina, en todo el país, finalizó en esta ciudad el homenaje póstumo a la figura del Comandante en Jefe Fidel Castro.
En la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo, donde el pueblo le ha rendido tributo durante dos días al máximo líder, también se encontraban las autoridades del Partido, del Gobierno, de la Región Militar y del Minint en el territorio, así como dirigentes de las organizaciones de masa, políticas, estudiantiles y una representación del pueblo indómito.
Las notas del himno nacional sonaron con más fuerza en el histórico sitio donde Lázaro Expósito, miembro del Comité Central del Partido y su primer secretario en la provincia leyó el juramento que patentiza el compromiso de los cubanos de cumplir con el concepto de Revolución, dicho por Fidel el Primero de Mayo del 2000.
Como antesala de este tributo, los combatientes sostuvieron un encuentro en la galería “Arte Santiago”, ubicada en la calle Aguilera, donde se les entregó el brazalete del Movimiento 26/7, que portaran en el acto por el aniversario 60 del Alzamiento Armado de Santiago de Cuba.
Los héroes se enorgullecieron de nuevamente ponerse en su brazo el símbolo que identificaba a los revolucionarios del movimiento en 1956, más aún en este momento de reafirmación y de sentido dolor por la muerte de quien será siempre el Comandante en Jefe.


