La Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba, inaugurada por Fidel el 14 de octubre de 1991 y de profundo simbolismo para los cubanos, despedirá a su eterno Comandante en Jefe.
Fue en la clausura del Cuarto Congreso del Partido Comunista de Cuba cuando la heroica ciudad recibió ese regalo y escuchó atentamente el discurso del líder de
la Revolución, quien expresó: “(…) los hombres pueden morir, ¡pero las ideas no morirán jamás!.”
Resultó pequeña la espaciosa explanada para acoger a miles y miles de santiagueros y santiagueras, esos que no creen en el fuerte sol o la lluvia para acudir a
cada convocatoria a la plaza, como sucederá este tres de diciembre en un acto de masas.
Importantes celebraciones y acontecimientos tuvieron lugar allí en lo largo de sus 25 años, como las misas oficiadas por el Papa Juan Pablo II, el 24 de enero de 1998, y la de su Santidad Benedicto XVI, el 26 de marzo del 2012, esta última con la presencia del Presidente Raúl Castro.
Estrecha relación con la historia de luchas del pueblo guarda ese escenario, donde una llama eterna perpetúa la memoria de uno de sus más grandes guerreros, alguien que no aceptó paz sin independencia y avizoró el peligro que significaban los Estados Unidos.
Sus brillantes acciones no opacaron su pensamiento, pues como bien lo calificó José Martí en un artículo publicado en el periódico Patria en octubre de 1893 "(...)
Maceo tenía en la mente tanta fuerza como en el brazo".
Por eso la gigante figura ecuestre del Titán de Bronce, que montado en su caballo llama con un gesto del brazo izquierdo a continuar la lucha.
Las 23 piezas de acero laminado que asemejan machetes impresionan por su dimensión y el número simboliza la fecha del 23 de marzo de 1878, fijada en la
Protesta de Baraguá para reiniciar las hostilidades por el Ejército Libertador.
Su disposición en el espacio respondió a una idea artística del prestigioso creador Guarionex Ferrer, quien se inspiró en el hecho histórico del siglo XIX.
El conjunto monumentario de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba lleva consigo la reflexión: Si la Patria se encuentra en peligro ahí están las armas para defenderla, como compromiso con las generaciones de cubanos que dieron su vida por una causa justa.
Hace 25 años Fidel expresó ante el impresionante acto de masas: “¡Gracias Maceo porque nos diste esta oportunidad! (…) ¡Gracias a ti, gracias a tu ejemplo, gracias al pueblo que tú y los que como tú forjaron!