Un sentido homenaje en nombre de los trabajadores del sector de la salud en Santiago de Cuba, rindió el personal del Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Saturnino Lora Torres, al Líder Histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, por su desaparición física en la noche de este 25 de noviembre.
Canciones patrióticas, emotivas palabras de algunos de los más de 600 galenos de la institución médica que han cumplido distintas misiones internacionalistas y anécdotas de quienes tuvieron la dicha de compartir vivencias con el eterno Comandante, se escucharon en el recinto abarrotado de hombres y mujeres consternados por la pérdida.
“Para nosotros desde el punto de vista personal fue chocante el recibimiento de la noticia. Son hechos que, aunque uno en la vida espera, siempre que ocurren impactan. A nuestra llegada al hospital convocamos al tributo y en diez minutos los trabajadores se congregaron en este teatro, demostrando el sentir colectivo hacia este hombre que hizo tanto por el desarrollo científico-técnico de la salud cubana”, expresó el doctor Lázaro Rodríguez Ramón, subdirector del centro asistencial.

Entre lágrimas la licenciada en enfermería Caridad Kindelán Medina, expresó no tener palabras para describir la sensación de dolor que le provocó la noticia. “Lo conocí personalmente cuando en 2004 estuve como cooperante en la República Bolivariana de Venezuela. Desde entonces lo recuerdo con amor, como un gran hombre, de una personalidad extraordinaria.”
Por su parte el doctor Rafael Suárez, director del hospital, recordó que Fidel vivió muchos momentos históricos de la institución médica: “él estuvo acá un año después de la inauguración del centro, visitó a los pacientes cuando la neuropatía epidémica, también cuando se inauguró un servicio tan importante como la litotricia, igualmente cuando la tomografía multicorte y en otras oportunidades. Ahora lo más que podemos hacer es trabajar para homenajear su nombre y el legado que nos dejó a todos los cubanos y al mundo.”
Hoy el Saturnino Lora tiene una plantilla de 3023 trabajadores y cuenta con unos 169 galenos cumpliendo misión en varios países del mundo, como muestra de ese internacionalismo inculcado por Fidel.