Fidel Castro,Gran David de América Latina con vida eterna

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fidel castro detencion asalto moncadaLa noticia aceleró los corazones de millones en Cuba y todo el mundo. Fidel Castro, el joven repleto de ideas en la Universidad, el luchador de la Sierra Maestra, el líder indiscutible, el amigo de niños y adultos, el hombre de mente infinita, falleció a las 10:29 de la noche de este 25 de
noviembre.

El lamentable suceso ocurrió justo cuando se cumplía el aniversario 60 de su salida en el yate Granma desde el Puerto de Tuxpan, en México, para conquistar el sueño de libertad.

Muchos enviaron mensajes por teléfonos celulares para compartir la información y el dolor. Del otro lado, la primera reacción era pensar ¡No puede ser! ¡Es imposible! Y en verdad Fidel y su ejemplo jamás morirán porque forman parte de las esencias mismas de la nación, el pueblo y su Revolución.

Las pantallas de los televisores confirmaban que todo era cierto y muchos no pudieron evitar las lágrimas.

Ese revolucionario humilde, casi siempre vestido con uniforme de color verde olivo, sobrevivió a más de 600 complots homicidas, auspiciados por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, la mafia… y quizá hasta por algún villano escapado de la ficción, porque Fidel y sus ideas siempre quitarán el sueño a miles con el símbolo del dólar en la cabeza.

Contra él no pudieron fusiles, bazucas, pistolas escondidas en cámaras, venenos, un vecino gigante...

Alrededor de su figura, se levantan historias con forma de mitos.

Un video confirma que una paloma blanca se posó en su hombro, en enero de 1959.

Dicen que pronunciaba una de las partes más emocionantes de su discurso. Hubo un silencio profundo y, según algunos, el rumor de su  santidad recorrió la muchedumbre y varios hasta se persignaron y contemplaron el suceso con la boca abierta.

El hombre, barbudo y repleto de anhelos para todo un país, había sobrevivido al Moncada, a la expedición del Granma, al  combate de Alegría
de Pío y a los años de guerra en la Sierra Maestra.

Hacía muy poco había llegado en una Caravana, nombrada de la Libertad, desde Santiago de Cuba, bajo un manto de expectación. 

Cuentan que por donde pasaba, la gente salía a verlo. Él hablaba de sueños con una fuerza que aceleraba corazones y despertaba aplausos.

Hasta en el mismísimo Estados Unidos, durante su visita a ese país en abril de 1959, muchos fueron a conocerlo.

En 1979, volvió, como Presidente del Movimiento de Países No Alineados, y en el vuelo alguien le preguntó si llevaba chaleco antibalas.

El Gran David de América Latina se desabrochó parte de la camisa, para mostrar su pecho desnudo, y aclaró que solo usaba el de la dignidad.

Los granmenses tenemos el orgullo de que haya escogido a Bayamo para un asalto glorioso aquel julio de 1953, desembarcado por Las Coloradas, establecido su Comandancia en La Plata e iniciado la conquista de sueños en las lomas de esta tierra de tanta historia.

Volvió en varias ocasiones, después de 1959, siempre con una sonrisa y más ideas de avance.

Jamás olvidaré las anécdotas de mis abuelos, de cuando escuchaban sobre el joven rebelde en las montañas, de su fuerza cuando la limpia del Escambray, el enfrentamiento a los invasores en Playa Girón, la crisis de los misiles, el ciclón Flora…, el período especial y tantos otros desafíos.

En mi mente, lo veo caminar otra vez  junto a miles y millones, estar al frente en tribunas abiertas, hablar y luchar por el regreso del pequeño Elián, decir ¡Volverán!, impulsar proyectos para la libertad de otras naciones y para ayudar en la salud, la educación, el deporte…

Persistirán siempre imágenes de él con pioneros en brazos, el beso a una señora, el abrazo a un anciano, la sonrisa franca…, porque Fidel ha estado y persistirá en el centro del pueblo, por eso, cada vez que aparezca en las pantallas, todos correremos a verlo y percibiremos ese brillo de saberlo con vida eterna.

Como el Cid Campeador, Fidel seguirá ganando batallas

Pablo Soroa Fernández       

A los 70 años uno se acuesta temprano. Saben quienes tienen esa edad, o la sobrepasan,  que una llamada telefónica después de la medianoche suele ser un mal augurio, sobre todo con un familiar en estado delicado de salud, situación que afrontábamos los cubanos hasta ayer, a las 10:29 de la noche de este viernes, en que falleció Fidel.      

El reloj marcaba la una de la madrugada. A esa hora, Reunel Gómez Ramírez,  fotorreportero jubilado del guantanamero periódico Venceremos, ensayó la mejor forma indirecta de darme la mala, digo, la peor nueva:      

-¿Oíste anoche el comunicado de Raúl?      

En ese estado intermedio entre el sueño y la vigilia, las neuronas tardan varios segundos en reacomodarse y el instinto de conservación tiende a activarse. El disimulo de mi interlocutor no es totalmente inútil.      

- ¿Fidel?

–le pregunto.      

-Sí –me responde y deduzco, por el tartamudeo, que, al otro extremo de la línea, el llanto estorba en las mejillas de mi interlocutor.      

Gómez Ramírez fue uno de los periodistas que el primero de julio de 1977, pernoctó, junto al Líder de la Revolución Cubana, en el Alto del Quimbuelo, en el valle de Caujerí.      

En esa fecha, a raíz de la inauguración del combinado poligráfico Juan Marinello, Fidel visitó ese emporio hortícola, ubicado en el municipio de San Antonio del Sur, y trazó la estrategia para el desarrollo de esa sui géneris porción cubana de tierra, cuyo clima permite cosechar hortalizas en primavera y verano.      

Solía el reportero exhibir con orgullo la constancia gráfica de aquel recorrido y repetir con orgullo: “Fidel me dio la mano, la puso en mi hombro y me preguntó si era periodista y para qué medio trabajaba”.      

Fue un diálogo breve, inolvidable para el guantanamero.      

Aunque transitaba por los primeros años de la treintena, durante aquella cobertura, solía repetir que ese privilegio le bastaba para morir tranquilo, porque había dialogado con el héroe del Moncada, el Granma, la Sierra Maestra, Girón y la Crisis de Octubre.      

Con ese Héroe, que, después de ido, seguirá ganando batallas como el Cid Campeador, a favor de los humildes.

 

Comentarios   

#1 Vivian Benitez G 26-11-2016 11:30
Te acompañare en Santiago, por la entrega total a tu pueblo, por tu alta moral, por tu resistencia, por el amor a tu patria, por tu empeño e inteligencia, por tu humanismo. Gloria eterna Comandante invicto.
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