Ni la lluvia que obligó a demorar el inicio del partido final por más de tres horas evitó que las Avispas se coronaran en la III Serie nacional sub-23, y de paso le regalaran al béisbol santiaguero su primer trofeo en los últimos ocho años, en una categoría superior a la juvenil.
No fue un camino fácil de recorrer para los muchachos del manager Heriberto Rosales, que primero tuvieron que batallar para clasificarse en la cima del grupo D. Más que todo, por el buen torneo que jugaron los Potros de Granma, que no cedieron hasta la penúltima jornada del calendario regular.
Apoyados en un bateo descomunal, que promedió para más de 300 de average colectivo, por mucho el mejor de la Serie, los indómitos culminaron la fase clasificatoria como el mejor elenco en ganados y perdidos, con 24-12, lo cual les aseguró de antemano el tercer puesto de la justa, superando las dos temporadas anteriores donde había finalizado cuartos.
Para la post-temporada el elenco montañés contó con la importantísima incorporación del veloz zurdo Ulfrido García, recién llegado con el equipo Cuba de la gira por la Liga Can-Am y, como es lógico, el muchacho demostró estar por encima del nivel en esta lid para menores de 23 años.
Sin permitir carreras, el serpentinero aseguró dos de los cuatro triunfos que necesitó la novena “rojinegra” para coronarse. Sin duda, una decisión más que acertada del alto mando santiaguero la de darle la bola a Ulfrido enseguida estuvo disponible. Pues en play-off tan cortos como los que se jugaros (ambos al mejor en tres desafíos), el que da primero tiene más chances de “llevarse el gato al agua”.
De todas formas, “Santiago” se mostró intratable en ambas instancias. Primero desbancó a Ciego de Ávila, dos victorias a cero, y luego repitió la dosis ante Artemisa, campeón de hace dos años.
Un triunfo más que merecido para un equipo que enseñó armas interesantes, como la velocidad en el corrido de las bases, algo que nunca ha sido característicos de los equipos santiagueros.
El pitcheo no intimidó, pero supo salir adelante en los momentos claves y contó, sobre todo, con muy buenas actuaciones de figuras en ascenso como Virgilio Moroso, Yosiel Serrano y Florencio Maletá.
El departamento más débil fue la defensa, pues se cometieron muchos errores que costaron caro en más de una ocasión. Será esta una de las asignaturas pendientes para el cuerpo técnico santiaguero en la preparación para la próxima campaña.
En resumen, la Serie sub-23 volvió a dejar el sinsabor de una estructura competitiva que, tal vez, debe estudiarse más a fondo para elevar la calidad de la misma. Incluso los play-off son demasiado cortos y no dan chance a ningún elenco a recuperarse.
Así que la Comisión nacional deberá prestar atención a estos detalles para futuras mejoras de un certamen que le ha venido de maravilla a estos muchachos sub-23 que necesitan jugar a la pelota para desarrollarse.
Ahora solo queda ver cuántos de estos muchachos logran “colarse” en el equipo grande de Santiago de Cuba para la 56 Serie nacional, el cual será dado a conocer hoy martes.
De momento, disfrutemos de esta victoria que hace tanto estaba esperando el aficionado santiaguero. Las palmas para los jugadores que se entregaron por completo y nos demostraron que a la pelota en la “tierra caliente” aún le quedan por escribirse páginas de gloria.